¿Por qué siempre atraigo a los mismos supremacistas idiotas?
Son las últimas personas con las que quiero hablar. Y, sin embargo, son siempre los que vuelven a mis videos.
Yo no hablo de supremacía; hablo de superación personal y de desapego de las limitaciones mundanas.
Hablo de iniciación.
No de alguna ilusión sobre un pueblo superior.
Nadie es superior a nadie más.
La única batalla que librarás en la tierra es contra ti mismo; destruir tus propias tendencias, así es como te conviertes en un dios.
No hablo de materialismo y de pelear contra mi hermano, hablo de una lucha solitaria.
Dejen de joderme con sus fantasías de niñatos nazis. Vayan a chuparle la polla a su madre.
Desde la Era Axial, todo el mundo ha estado obsesionado con su propio ombligo. El nazismo, el nacionalsocialismo, eso no es tradición, es lo contrario. ¿Por qué no es tradición? Porque no se inscribe en una continuidad, en el cosmos. Se define a sí mismo por sí mismo. Es decir, por nada; no tiene valor porque es su propio fin. Es solo ego encajonado.
A excepción de algunos retornos a un período pagano, Occidente —el mundo, de hecho— no volverá al cosmos. Si vuelve, será forzado por una conmoción cosmológica. Las cuales, por cierto, son cíclicas.
El período Axial es un período necio que cree que el cosmos está en calma; no lo está. Estos períodos de calma son raros. Y el actual está llegando a su fin, junto con todas sus tonterías.