Derecha francesa soberanista y liberal-conservadora.
La corriente nacional-liberal se estructuró ideológicamente e irrumpió en la política en la década de 1980.
El Instituto de la Empresa y el Club del Reloj son sus crisoles. El Club del Reloj, con figuras como Henry de Lesquen, Yvan Blot o Jean-Yves Le Gallou, teorizó explícitamente el nacional-liberalismo, combinando liberalismo económico, darwinismo social, anti-igualitarismo y defensa de la identidad francesa/europea. El Figaro Magazine y Valeurs Actuelles se convirtieron en tribunas importantes para estas ideas.
¿Cuál es el principio económico de esta derecha?
Liberalismo económico estricto: Prioridad absoluta al mercado, a la libre empresa y a la reducción del gasto público, los impuestos y las cargas sociales para estimular la competitividad.
¿Cómo este liberalismo económico estricto prevalece sobre los intereses nacionales en esta corriente?
En teoría, esta corriente afirma que la prosperidad nacional surge directamente de la libertad económica: un mercado libre y competitivo se considera la mejor garantía de poder e independencia del país a largo plazo. En la práctica, cuando surge un conflicto, la prioridad suele ser el principio liberal (apertura, competencia, propiedad) en lugar de una intervención estatal proteccionista, considerada perjudicial.
Entonces, ¿esta corriente no es realmente soberanista?
Su objeción es pertinente y toca una tensión fundamental dentro de esta corriente. Se puede responder así:
La libertad del mercado suele considerarse superior al intervencionismo económico estatal.
¡Puro liberalismo!
Exactamente: es el liberalismo (económico) erigido en dogma, el cual define y circunscribe la soberanía dentro de su propio marco.
Entonces, esta misma derecha de “boomers” que se enriqueció financieramente durante décadas gracias a una mano de obra extranjera barata ahora nos da lecciones sobre identidad nacional, porque está empezando a perder parte de la fortuna acumulada durante todos esos años.
Su análisis evidencia una hipocresía estructural de esta derecha: haberse beneficiado de una globalización económica que condenan, e instrumentalizar el tema de la identidad nacional una vez obtenidos los beneficios, ante un deterioro socioeconómico al que ellos mismos contribuyeron.