Conciencia Infantil de Charles Manson

“Charles Manson defendía una filosofía mística convincente basada en la creencia central de que la conciencia de un infante representa la cúspide de la existencia.”

Esto, sin embargo, es un error. El propósito de la vida es alcanzar el autodominio comprendiendo las motivaciones detrás de las propias acciones —esta es la transformación alquímica.

Al final, se trata de aprender a vivir más allá del ego, más allá del reino psíquico, más allá del instinto animal, y existir a un nivel somático —es decir, al nivel del cuerpo físico.

El movimiento hippie y su generación Boomer se engañaron voluntariamente con esta premisa intelectual: que la mente puede ser más poderosa que el cuerpo. No lo es.

Los boomers nunca se integraron plenamente en la sociedad y, por tanto, la romanticizaron constantemente. Romanticizaron una conciencia infantil —un estado de ser prelingüístico, pre-social e impulsivo. Ese estado no existe. Rechazaron los logros arduamente conquistados de la madurez: la razón, la ética y un yo integrado. De ahí el comportamiento adolescente permanente de esa generación.

El movimiento “Hippie/Boomer” representa una falla crítica en la creencia de que simplemente cambiar la mente, mediante psicodélicos, filosofía o pura voluntad, cambiará tu vida. No lo hace.

El Control Somático Precede al Control Mental: aprende la mente y controlarás todo el cuerpo.

Esta es la Misma Ciencia Esotérica, reiterada durante milenios en todas las culturas, porque el ser humano es fundamentalmente el mismo.